Prólogo de Thubten Wangchen en el libro de Pedro Riba “Remedios para el alma”.

Publicado: domingo, 30 de marzo, 2014

Prólogo al libro “REMEDIOS PARA EL ALMA” de Pedro Riba.

Siento un gran honor y satisfacción de poder escribir unas líneas para Pedro Riba en su nuevo libro “Remedios para el alma”.

Estamos viviendo en el siglo XXI, en el mundo del desarrollo material y de la tecnología; sin embargo, en general, nuestros valores basados en la ética y la espiritualidad están deteriorados o todavía no hemos reconocido su importancia. Todos estamos preocupados por la crisis económica actual y, en cambio, no lo estamos de los valores humanos. No sabemos cómo conseguir la paz mental y ser felices, desconocemos cuáles son los valores positivos que nos permitirían alcanzar esa felicidad y bienestar auténticos.

En este libro, Pedro Riba nos aclara muchos temas y explica cómo aumentar nuestra conciencia de modo que nuestro ser interno tenga dignidad, que nuestra vida sea significativa, armoniosa y tolerante. Además nos explica cómo controlar nuestra mente ignorante, siempre llena de engaños y oscurecimientos y cómo vencer emociones negativas como la ira, el rencor o el enfado.

Parece mentira, pero todo el mundo está, casi siempre, quejándose de las cosas. Nunca estamos contentos, desde el momento de nacer, llorando hasta el final de la vida cuando encontramos la muerte. Por otro lado, la felicidad y la paz mundanas son efímeras, la impermanencia de los fenómenos así nos lo enseña; el sufrimiento, en cambio, nos parece duradero.

Es mi deseo que a través del presente “Remedios para el alma” el lector pueda comprender el verdadero sentido de la vida humana, cómo vivir dignamente y afrontar la muerte con serenidad, paz y sosiego. Poder recorrer la vida hasta su fin sin miedo, temor o angustia, sin sufrimiento.

Como practicante budista, tenemos que desarrollar la tolerancia y el respeto entre todos los seres humanos y con todas las diferentes tradiciones espirituales. La esencia del mensaje de Buda es que cada uno de nosotros tengamos buen corazón, compasión y capacidad de amar a todos los seres incluyendo los animales, porque ningún ser desea el sufrimiento, todos los seres quieren la felicidad.

Animo al lector a leer con apertura los buenos consejos y observaciones de Pedro Riba sobre la conducta humana y a poner en práctica sus recomendaciones.

La espiritualidad, la humanidad, los derechos humanos, son finalmente los valores que nos pueden llevar a la verdadera paz mundial, duradera, y a la auténtica libertad para todos.

 

Thubten Wangchen

Monje budista y director de la Fundació Casa del Tibet.