La danza del silencio: T’ai Chi.

Publicado: viernes, 27 de octubre, 2006

Los practicantes de T’ai Chi, igual que los antiguos monjes taoístas, consiguen aumentar su circulación sanguínea y su vigor sin afectar su profunda concentración meditativa. Se trata de una imitación de la misma naturaleza, del movimiento de las aves, arroyos, árboles y viento, según una tradición secreta de familias taoístas de gran sabiduría.