Brujería en la Edad Media.

Publicado: martes, 3 de abril, 2007

En la segunda mitad del siglo XIII, la recién instituida Inquisición Papal comenzó a ocuparse con cargos de hechicería. Alejandro IV, ordenó que los inquisidores debían limitar sus intervenciones a casos con alguna clara presunción de creencias heréticas. Al relacionar la brujería con prácticas diabólicas, se la ligó a la herejía y así comenzó la persecución de brujas. En Toulouse, tras la herejía de los Cátaros, fue donde en 1275 se dio el primer caso conocido de una bruja llevada a la hoguera por la sentencia jurídica de un inquisidor, Hugues de Baniol. La mujer, “confesó” haber dado a luz un monstruo, resultado de su relación carnal con espíritus malignos, y haberlo alimentado con carne de infantes de la que se proveía en expediciones nocturnas. La posibilidad de relaciones carnales entre seres humanos y demonios era aceptado por algunos grandes teólogos como Santo Tomas y San Buenaventura.